miércoles, 11 de noviembre de 2009

El perdón y el odio en el Perú


Un análisis desde dos perspectivas, el odio y la reconciliación a través del perdón, es la que muestra es periodista Eloy Jáuregui en su columna “La chicha el odio y el perdón”, refiriéndose al libro “El odio y el perdón en el Perú” de Claudia Rosas Lauro.

En esta columna se indican cuatro momentos importantes de la historia peruana, que toca el libro: La Conquista, la Independencia, la Guerra con Chile y la violencia política en los últimos 20 años.

El odio expresado a través de vergüenza, violencia atávica, ‘achoramiento’, etc., es un problema que resulta histórico señala Jáuregui. Pues las sociedades anteriores no tuvieron una bandera blanca flameando todo el tiempo.

Este problema se ve reflejado también en las diversas publicaciones que han tratado y/o en enfatizado los conflictos, problemas, rebeliones, etc., y pocos han tratado de difundir soluciones, tales como la C.V.R. (Comisión de la Verdad y Reconciliación), que durante años busco transparencia y la reconciliación en nuestro país.

Esta violencia que vivimos hoy y ayer, es analizada y desmenuzada en este libro desde el área del psicoanálisis.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Talento perdido


El gran talento que poseen los periodistas peruanos no es bien conducido hoy, debido a la desviación en sus objetivos profesionales, ya que la lucha por lucrar con la opinión del lector es cada día más primordial, dejando de lado las aspiraciones por generar un periodismo verás y transparente.

Otro factor que ubica a los periodistas peruanos en un puesto poco favorable en Latinoamérica es la falta de referentes en nuestro contexto donde prima lo estético sobre lo ético, lo banal sobre lo sustancial.

Sorpresa Inesperada

Una exoneración del examen final de informática me sorprendió con agrado. Tras la presentación de mis diseños un martes por la mañana, la Prof. Espinoza me observó con sorpresa y preguntó si realmente era el autor, luego de la confirmación las felicitaciones no se hicieron esperar.

Nacer o no nacer


La pugna entre el Tribunal Constitucional y el Ministerio de Salud por el libre reparto de la píldora del día siguiente ha generado una gran polémica en la población.

El Tribunal Constitucional sostiene que no debe despenalizarse el aborto terapéutico y eugenésico, por tanto debe prohibirse el reparto gratuito de las píldoras. Estas estarían solo a la venta en farmacias a un precio poco accesible para los sectores menos favorecidos.

Por otro lado el Ministro de Salud, Óscar Ugarte, en conjunto con ONG’s consideran que la distribución de la píldora como una solución para los embarazos producidos por violaciones, ultrajos y para preservar la vida de la madre en casos peligrosos.

La idea de que la famosa píldora es abortiva ha sacudido la conciencia de muchos e incluso ha provocado la molestia de la iglesia.

Estrecho abismo social


El racismo en el Perú es un problema social que ha sido abordado en diferentes marcos buscando erradicarlo. Pero en la actualidad aún existen grupos, sectores, organizaciones que defienden o permanecen en la oscura necedad de las diferencias étnicas, ideológicas, religiosas, etc.

Esta especie de lotización social que subyace en nuestra realidad se camufla, de manera inadvertida para muchos, en el día a día, de polo a polo. Irónica, sádica e incluso paradójica resulta la actitud que mostramos frente a nuestros similares queriendo sumirlos ante nosotros emulando a los que nos pisotean.

El periodismo, la más cruel de las profesiones o el más vil de los oficios


Una profesión que pagó y sigue pagando por llevar la más clara y verás información a una sociedad que, hoy más que nunca, sufre el consumismo de lo abyecto.

El desinterés con el que se exponen los periodistas muchas veces formando parte de la noticia misma, con el objetivo de cumplir su labor habla de la nobleza de esta profesión.

Una lucha incansable por la libertad de expresión y la transparencia es la que ha desarrollado y sigue haciéndolo, el buen periodismo.

En esta era de la comunicación muchos medios formales han tenido que fajarse para luchar contra la medianía de aquellos que violan lo estético y lo ético, y que solo buscan el lucro a través del manejo del morbo de una sociedad cegada por la mediocridad.

Este periodismo lejos de verse como una profesión respetable, se convierte en una suerte de bajo oficio, que desprestigia el intelecto de aquellos encargados de difundir cultura, educación y, porque no, una sólida formación moral y profesional para futuras generaciones.