domingo, 1 de noviembre de 2009

El periodismo, la más cruel de las profesiones o el más vil de los oficios


Una profesión que pagó y sigue pagando por llevar la más clara y verás información a una sociedad que, hoy más que nunca, sufre el consumismo de lo abyecto.

El desinterés con el que se exponen los periodistas muchas veces formando parte de la noticia misma, con el objetivo de cumplir su labor habla de la nobleza de esta profesión.

Una lucha incansable por la libertad de expresión y la transparencia es la que ha desarrollado y sigue haciéndolo, el buen periodismo.

En esta era de la comunicación muchos medios formales han tenido que fajarse para luchar contra la medianía de aquellos que violan lo estético y lo ético, y que solo buscan el lucro a través del manejo del morbo de una sociedad cegada por la mediocridad.

Este periodismo lejos de verse como una profesión respetable, se convierte en una suerte de bajo oficio, que desprestigia el intelecto de aquellos encargados de difundir cultura, educación y, porque no, una sólida formación moral y profesional para futuras generaciones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario