domingo, 13 de septiembre de 2009

Texto 2


La primera y única vez que ví al 'poeta de la zurda de oro' fue inolvidable. Para ser sincero no soy un diestro con el balón, ni pertenecí a ningún semillero ni nada por el estilo, pero sabía muy bien quien eral el 'loro'. Un sabado salimos con la familia a comer un ceviche, como en los viejos tiempos todos juntos, pensamos que mejor lugar que el antiguo barrio. Mi padre condujo hasta llegar a La Marea, una conocida cevichería en Santa Catalina. Al llegar todo estaba como siempre, un buen ambiente, buena música y sobre todo un buen 'cevillano'. Ahí estaba él, tan sobrio y modesto de palabra como siempre, rodeado de amigos y familiares. Disfrutaba uno de conchas negras acompañado de una malta 'al polo' claro está. Tranquilo como un mortal más, a pesar de que en un momento fue un dios en las canchas, César Cueto, mi tocallo, salvando las diferencias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario